El hidrógeno verde está ganando relevancia como una de las principales soluciones energéticas del futuro.
Este tipo de hidrógeno, producido a partir de fuentes renovables, tiene el potencial de transformar sectores industriales y de transporte que buscan alternativas limpias para reducir las emisiones de carbono. En este artículo, en IDEA TSG te explicamos cómo se produce el hidrógeno verde, los métodos de producción, las tecnologías involucradas y los desafíos que enfrenta su adopción a gran escala.
¿Qué es el hidrógeno verde?
El hidrógeno verde es aquel que se genera utilizando energías renovables como la solar, la eólica o la hidroeléctrica, a diferencia de otros tipos de hidrógeno que se producen a partir de combustibles fósiles. Lo que distingue al hidrógeno verde es que, durante su producción, no se emiten gases de efecto invernadero, lo que lo convierte en una solución clave para la transición hacia una economía descarbonizada.
Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el hidrógeno verde presenta una oportunidad para acelerar la transición energética global y alcanzar objetivos de descarbonización más ambiciosos, como elemento, es el más abundante del universo, pero no se encuentra libre en la naturaleza, por lo que necesita ser extraído a partir de compuestos como el agua o los hidrocarburos. Para que sea considerado «verde», el proceso de producción debe estar completamente alimentado por energías renovables.
Métodos de producción
La producción de hidrógeno verde puede realizarse mediante varios métodos, siendo los más comunes aquellos que utilizan electrólisis del agua alimentada por energías renovables y la producción directa mediante fuentes solares y eólicas. A continuación, explicamos estos métodos en detalle.
- Electrólisis del agua con energía renovable: La electrólisis es el proceso más extendido para producir hidrógeno verde. Consiste en descomponer las moléculas de agua (H₂O) en oxígeno (O₂) e hidrógeno (H₂) mediante una corriente eléctrica. Para que el hidrógeno producido sea considerado «verde», la electricidad utilizada en el proceso debe provenir exclusivamente de fuentes renovables, como la energía solar o eólica.
- Producción mediante fuentes solares y eólicas: El hidrógeno verde también se puede generar utilizando tecnologías específicas que capturan la energía solar y eólica. Estas energías se emplean para alimentar los electrolizadores, que a su vez dividen el agua en hidrógeno y oxígeno. Este método es particularmente beneficioso en regiones con abundantes recursos solares o eólicos, donde la producción de electricidad renovable es eficiente y económica. De acuerdo con un estudio publicado en ScienceDirect, la integración de fuentes renovables en la producción de hidrógeno mediante electrólisis puede significativamente reducir los costos y mejorar la sostenibilidad del proceso .

Diferencias entre hidrógeno verde, azul y gris
Existen otros tipos de hidrógeno, denominados según el proceso y las fuentes utilizadas para su producción. Las principales diferencias entre ellos son:
- Hidrógeno gris: Se produce a partir de gas natural o metano mediante un proceso llamado reformado de gas natural, el cual libera grandes cantidades de dióxido de carbono (CO₂) a la atmósfera.
- Hidrógeno azul: También se obtiene del gas natural, pero en este caso se utiliza captura y almacenamiento de carbono (CCS) para evitar que el CO₂ liberado durante la producción llegue a la atmósfera.
- Hidrógeno verde: Es el único que se produce exclusivamente mediante energías renovables, sin emitir gases contaminantes durante su producción.
Tecnologías utilizadas en la producción de hidrógeno verde
La tecnología de electrólisis es clave para la producción de hidrógeno verde, y existen diferentes tipos de electrolizadores según la tecnología empleada. A continuación, se describen los más utilizados.
- Electrolisis alcalina: Una de las tecnologías más antiguas y consolidadas para la producción de hidrógeno verde. Funciona utilizando un electrolito líquido a base de hidróxido de potasio (KOH) o hidróxido de sodio (NaOH) para descomponer el agua. Es un método eficiente y de menor coste en comparación con otras tecnologías, aunque presenta limitaciones en cuanto a la pureza del hidrógeno producido y la capacidad de operar a menor escala.
- Electrolisis PEM (membrana de intercambio de protones): Utiliza una membrana de intercambio de protones para separar el hidrógeno del oxígeno. Este método es más eficiente que la electrólisis alcalina en términos de pureza del hidrógeno y es capaz de operar con una mayor flexibilidad, lo que lo hace ideal para integrarse con fuentes de energía renovable intermitente, como la solar o la eólica. Sin embargo, su coste de instalación y operación es más elevado.
- Electrólisis de óxidos sólidos: Una tecnología emergente que trabaja a temperaturas más altas (alrededor de 700-1.000 °C), lo que aumenta la eficiencia del proceso al aprovechar mejor la energía térmica. Aunque es una tecnología prometedora, aún se encuentra en fases de desarrollo, y su comercialización a gran escala es limitada debido a los altos costos y los desafíos técnicos que enfrenta.

Principales desafíos en la producción de hidrógeno verde
A pesar de su gran potencial, la producción de hidrógeno verde enfrenta varios desafíos que deben superarse para que sea una opción viable y competitiva en el mercado energético global.
- Costes de producción: El mayor desafío del hidrógeno verde es su alto coste, debido a las tecnologías de electrólisis y a la falta de infraestructura para producir y almacenar energía renovable. No obstante, se prevé que estos costos bajen con el avance tecnológico y la producción a gran escala.
- Ausencia de una infraestructura de distribución adecuada: Las redes actuales de gas no pueden transportar hidrógeno eficientemente. Para que el hidrógeno verde sea viable, será necesario invertir en adaptar y ampliar estas redes.
- Almacenamiento y transporte: Debido a su baja densidad energética, su transporte a largas distancias requiere tecnologías aún en desarrollo. Aun así, el hidrógeno verde es clave para un sistema energético sostenible. En IDEA, como empresa de ingeniería energética, trabajamos en soluciones innovadoras que impulsen su integración y contribuyan a la transición energética y la descarbonización.

Mucho más que una ingeniería.
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